Espantan sismos a las almas de Oaxaca

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Escrito por Redacción   
Viernes, 03 de Noviembre de 2017 15:26

El ánimo que caracteriza a las festividades del Día de Muertos en Oaxaca, no es el mismo; en sus panteones se hacen visibles las consecuencias que dejaron los sismos de septiembre pasado: la afluencia de visitantes disminuyó, la economía de comerciantes cayó y aquellas verbenas que solían disfrutarse previo al desastre, hoy no se disfrutan.

La afectación de algunas estructuras que conforman a los camposantos de la ciudad y el temor a las réplicas por los tres temblores de alta magnitud que se registraron entre el 7 y 23 de septiembre, provocaron que el tiempo de visita a los más grandes e importantes panteones de la capital se limitara, y con eso desluciera la verbena que les enmarca, desplomando la economía de los comerciantes que participan en ella.

A pesar del esfuerzo hecho por el Gobierno Municipal, para dar continuidad la tradicional Velada de Muertos, que se realiza año con año en el emblemático panteón de San Miguel; el éxito no fue el mismo, pues el verdadero atractivo lo forma la convivencia de los vivos con sus difuntos, esa experiencia que vuelve fiesta y que se convida a los de fuera, que esta vez no pudo realizarse.

Hasta en 50% cayeron las ventas al exterior de los panteones principales de la capital. FOTO: Giovanna Martínez

Economía muerta

Expendedores de diferentes productos que se ubican a las afueras de los panteones General y Jardín manifestaron su preocupación ante la abrupta caída –de hasta 50%- en las ventas de esta temporada.

Uno de ellos, Martín Ramírez, llegó la madrugada de este miércoles para colocar su puesto de flores afuera del panteón Jardín; su carga de cempasúchil, cresta de Gallo y rosas, tuvo una inversión de 8 mil pesos; trajo poco previendo la situación. Al mediodía, Martín apenas había vendido 250 pesos. Su caso no difería en mucho del de su vecina de puesto, Dora Luz, cuya esperanza es reponerse de la crisis de los últimos meses vendiendo alimentos.

“La venta está baja; los muertos no nos trajeron clientes, la venta está bajísima. El año pasado a estas horas ya había vendido al menos unos mil pesos, ahora llevo dos memelas y un café, pero ¿qué le vamos a hacer?, la vida sigue. Suena irónico porque estamos en el panteón, pero tenemos que vivir y echarle ganas”, dijo angustiada.

Nadie se salva en una verbena como la de estas fechas, lo mismo se expenden flores que bebidas alcohólicas, esto último comúnmente tiene mejor salida que los demás, sin embargo, sus promotores ubicados en la zona del panteón general, no escapan a la situación que priva.

Algunas personas se resisten a cumplir las restricciones, pese al peligro que representan. FOTO: Giovanna Martínez

“Hace un año, estuvo bien, esta hora –mediodía-, la venta con los turistas y con quienes vienen a ver a sus muertos estaba al 100, ahorita tenemos llena la hielera de cerveza, ve la hora, el panteón cierra a las 6 de la tarde, ¿en serio crees que sacaremos aunque sea lo de la inversión?”, cuestiona Jorge Ascencio.

 

Nadie lo cree, porque se nota, andar este día en los pasillos interiores al cementerio y entre los puestos de la verbena es cosa fácil, la gente es poca, nadie te empuja, ni te gana el paso como en otros años.

Duele no celebrar

Los reclamos para las autoridades municipales no cesan, la sociedad no comprende el riesgo que corren si acceden al espacio dañado por el sismo; por ello la estructura en forma de escalera que colocó el municipio en la entrada al panteón San Miguel, sin ningún letrero que indique que es un espacio para colocar ofrendas dedicadas a quienes ocupan las tumbas que no se pueden visitar, a algunos les pareció una burla.

“Me parece que es ofensiva esta cosa y digan que es un altar; ya nos cerraron la puerta, no podemos ver a nuestros muertos y en vez de ponerle aunque sea unas flores a ese mamotreto, lo colocan para echar a perder la vista hacia el panteón”, reclamó Hugo Vásquez.

Según el coordinador de Protección Civil Municipal, Marino Hernández López, los daños provocados por el sismo en ese cementerio fueron graves, por lo que resguardan ese espacio y la parte norte, conocida como el Muro del Frontón; sin embargo, el panteón general y su anexo, están abiertos a la población de 7 a 18 horas.

Coincide en que el cierre de un espacio tan representativo para la sociedad oaxaqueña y el temor a las réplicas de los sismos pasados, minó el ánimo de los asistentes, quienes en días previos acudieron a dejar las ofrendas a sus difuntos.

“La gente teme en este momento a las grandes concentraciones y es lógico, hay temor; por otro lado, en el panteón San Miguel es donde se realizaban las actividades culturales que atraían a propios y turistas; además, tan solo ahí hay unas 2 mil tumbas; realmente, al no abrirse por supuesto que baja la afluencia, sin duda, los sismos dejaron secuelas”, expuso Hernández López.

Así lucen los puestos afuera del panteón general. FOTO: Giovanna Martínez

No obstante la prohibición que determinó la autoridad municipal para la quema de pirotecnia y música a grandes volúmenes, para evitar que se cimbren las estructuras, la llegada de un cortejo con banda de viento y quema de cuetes puso en evidencia que parte de la población se resiste a perder sus costumbres, a pesar del riesgo que eso representa.

“La autoridad municipal está comprometida con el fomento a las tradiciones y el impulso al turismo, pero primero está la seguridad de la población, sabemos que el festejo hoy no es igual; sin embargo, no hubo más alternativa que la de cerrar el espacio afectado para evitar problemas mayores. Esperamos que la ciudadanía comprenda esta situación, estoy seguro que el próximo año, volverá a lucir en todo su esplendor la festividad en los panteones”, puntualizó el funcionario municipal.

El resto de los 7 panteones municipales de Oaxaca de Juárez, lucen solos, quizá este jueves, el ánimo reviva y luzcan en toda su grandeza la fiesta que une a vivos y muertos.

http://www.nvinoticias.com/nota/75034/espantan-sismos-las-almas-de-oaxaca